Ojalá fuera tan fácil que te inviten como madrina a 27 bodas, pero lamentablemente no tenemos esa suerte…No, no, nosotras tenemos la suerte de ir un sábado a la noche al Unicenter. Sí, como lo escuchan.
Todo empezó cuando yo (S) dije unas 20 veces: quiero hacer algo esta noche. Como sabrán esa frase desencadena todo una liberación de ideas, de las más simples (como quedarnos en casa), hasta las más descabelladas (como consigamos chicos con auto, que no lleven donde sea, hoy estoy disponible, acepto ofertas…).
El único inconveniente de: quiero hacer algo esta noche, es que yo cerraba el kiosco a las 22:00 y después de eso tenía que hacer algunas cosillas más. Sé que hay muchos planes y miles de cosas para hacer un sábado a la noche… pero Shey sugirió: vamos al cine del Uni.
Luego de ver cómo ir y volver, aceptamos la propuesta así que nos fuimos al Unicenter. Ir un sábado a la noche a ese magnífico shopping solo significa una cosa: parejas, gente enamorada, besos, besos y más besos, pororó y gaseosa para los dos, salida romántica, película romántica que les recuerda lo afortunados que son por tenerse el uno al otro.
Y si… hay que ser masoquista para ir al Uni en esos momentos donde por cualquier lado que mires tenés AMOR!!! Éramos tres pobres diablas en la desolación, como un rubio en medio de una flia. de bolivianos. Realmente era un triste espectáculo, pero bue… al mal tiempo buena cara, al menos estábamos las tres juntas, o sea compartíamos la pateticidad, porque ésta también puede compartirse. Esta pateticidad iba en aumento a medida que los minutos pasaban; porque no sabíamos que película ver ni qué horarios había, así que llegamos a las 0:00 hs. y la película era a las 01:20 ¬¬. Entonces no nos quedaba otra que ir a caminar por el shopping, o sea, haciendo notar que no teníamos a nadie y que estábamos más al pedo que bocina de avión.
Para colmo las boludas se pensaban que tenían todo el shopping a su disposición y NO!! Donde hay vigilancia pasás mami, donde no… sector cerrado, era como si de repente el Unicenter se hubiera achicado y o sea tipo me cerraste el camino hombre de seguridad, y no pudimos pasar por Jazmín Chebar, Paula Cahen d’ Anvers, Isadora, Complot… nono increíble!! Y bueno así fuimos recorriendo el mini Unicenter. Como la recorrida nos habrá llevado media hora, todavía nos quedaba tiempo libre, así que nos fuimos afuera, a donde se esperan los remises, resulta que también nos habían sacado el banquito así que no sentamos en el cordón. Como si hablar de nuestra amarga soltería no fuera sufiecientemente vergonzoso y frustrante, un perrito mugroso se nos viene a parar atrás. ¡Eehh! ¡Cuchaa! El perro ni bola, para colmo nos miraba de reojo con los ojos negros, onda: No me toques pendeja… ¡Fuera! (nuevamente nosotras)… el perro inmutable. Chicas vamos más para allá. El perro también se corre. Onda, perro no queremos tu protección, ni mucho menos que nos muerdas. Después de eso se fue, nos habrá entendido?? Nosotras, por nuestra parte, nos volvimos a enfrascar en nuestra conversación, hasta que unos chicos no muy con cara de amigos andaban rondando por el estacionamiento, entonces decidimos entrar, por qué arriesgarse ¿no? Volvimos al tercer piso e hicimos la cola mientras comprábamos dulces en Candy Store y gaseosa.
Contarles la película no viene al tema, basta con decir que nos sentimos más que identificadas, en EXTREMO identificadas y que (ahora viene lo peor)… Lloramos, LLORAMOS ENTENDÉS!!!
Hay algo en la vida que sea más patético, I don’t think so!!! La película no era para que lloremos pero bue… fue imposible canalizar nuestra tristeza para otro lugar excepto tal vez, por el hecho de que a la vez nos reíamos porque estábamos llorando ¬¬
Para colmo la película terminó y nadie se levantaba y como me había bajado una botella de Coca Zero yo sólo necesitaba ir al baño… pero NADIE SE LEVANTABA.
Cuando finalmente salimos de la sala lo que encontramos fue esto:

[Patio de comidas, que usualmente está repleto de gente, en un estado lamentable: sillas sobre las mesas, luces a medio encender, locales tras las rejas]
Les dije o no que era una desolación, creo que tuvimos suerte de que estuvieran abiertos los baños.
[¨S¨]
Todo empezó cuando yo (S) dije unas 20 veces: quiero hacer algo esta noche. Como sabrán esa frase desencadena todo una liberación de ideas, de las más simples (como quedarnos en casa), hasta las más descabelladas (como consigamos chicos con auto, que no lleven donde sea, hoy estoy disponible, acepto ofertas…).
El único inconveniente de: quiero hacer algo esta noche, es que yo cerraba el kiosco a las 22:00 y después de eso tenía que hacer algunas cosillas más. Sé que hay muchos planes y miles de cosas para hacer un sábado a la noche… pero Shey sugirió: vamos al cine del Uni.
Luego de ver cómo ir y volver, aceptamos la propuesta así que nos fuimos al Unicenter. Ir un sábado a la noche a ese magnífico shopping solo significa una cosa: parejas, gente enamorada, besos, besos y más besos, pororó y gaseosa para los dos, salida romántica, película romántica que les recuerda lo afortunados que son por tenerse el uno al otro.
Y si… hay que ser masoquista para ir al Uni en esos momentos donde por cualquier lado que mires tenés AMOR!!! Éramos tres pobres diablas en la desolación, como un rubio en medio de una flia. de bolivianos. Realmente era un triste espectáculo, pero bue… al mal tiempo buena cara, al menos estábamos las tres juntas, o sea compartíamos la pateticidad, porque ésta también puede compartirse. Esta pateticidad iba en aumento a medida que los minutos pasaban; porque no sabíamos que película ver ni qué horarios había, así que llegamos a las 0:00 hs. y la película era a las 01:20 ¬¬. Entonces no nos quedaba otra que ir a caminar por el shopping, o sea, haciendo notar que no teníamos a nadie y que estábamos más al pedo que bocina de avión.
Para colmo las boludas se pensaban que tenían todo el shopping a su disposición y NO!! Donde hay vigilancia pasás mami, donde no… sector cerrado, era como si de repente el Unicenter se hubiera achicado y o sea tipo me cerraste el camino hombre de seguridad, y no pudimos pasar por Jazmín Chebar, Paula Cahen d’ Anvers, Isadora, Complot… nono increíble!! Y bueno así fuimos recorriendo el mini Unicenter. Como la recorrida nos habrá llevado media hora, todavía nos quedaba tiempo libre, así que nos fuimos afuera, a donde se esperan los remises, resulta que también nos habían sacado el banquito así que no sentamos en el cordón. Como si hablar de nuestra amarga soltería no fuera sufiecientemente vergonzoso y frustrante, un perrito mugroso se nos viene a parar atrás. ¡Eehh! ¡Cuchaa! El perro ni bola, para colmo nos miraba de reojo con los ojos negros, onda: No me toques pendeja… ¡Fuera! (nuevamente nosotras)… el perro inmutable. Chicas vamos más para allá. El perro también se corre. Onda, perro no queremos tu protección, ni mucho menos que nos muerdas. Después de eso se fue, nos habrá entendido?? Nosotras, por nuestra parte, nos volvimos a enfrascar en nuestra conversación, hasta que unos chicos no muy con cara de amigos andaban rondando por el estacionamiento, entonces decidimos entrar, por qué arriesgarse ¿no? Volvimos al tercer piso e hicimos la cola mientras comprábamos dulces en Candy Store y gaseosa.
Contarles la película no viene al tema, basta con decir que nos sentimos más que identificadas, en EXTREMO identificadas y que (ahora viene lo peor)… Lloramos, LLORAMOS ENTENDÉS!!!
Hay algo en la vida que sea más patético, I don’t think so!!! La película no era para que lloremos pero bue… fue imposible canalizar nuestra tristeza para otro lugar excepto tal vez, por el hecho de que a la vez nos reíamos porque estábamos llorando ¬¬
Para colmo la película terminó y nadie se levantaba y como me había bajado una botella de Coca Zero yo sólo necesitaba ir al baño… pero NADIE SE LEVANTABA.
Cuando finalmente salimos de la sala lo que encontramos fue esto:

[Patio de comidas, que usualmente está repleto de gente, en un estado lamentable: sillas sobre las mesas, luces a medio encender, locales tras las rejas]
Les dije o no que era una desolación, creo que tuvimos suerte de que estuvieran abiertos los baños.
[¨S¨]
Luego de esta genialidad escrita por Caro, tengo que hacer mi aporte ya que yo [¨B¨] también estuve presente. Coincido totalmente en todo lo que dijo, ya que soy más partidaria de salir a tomar algo entre un grupo grande de amigas que exponerme a estar en esa soledad amorosa. Pero, no estuvo mal. Al fin y al cabo, lloramos, nos descargamos y después nos reímos por un buen rato!
Ahí está lo bueno; tomarse las cosas con un poco de humor, sino va pa trás!
Ahí está lo bueno; tomarse las cosas con un poco de humor, sino va pa trás!
[¨B¨]
No hay comentarios:
Publicar un comentario